Cuando el martes asistí a la reunión convocada por la tutora de mi hijo en el instituto me alegré que al menos a esta cita acudieran más padres y madres de lo que suele ser normal, aún así no estaban ni mucho menos representadas todas las familias. Es difícil creer que haya padres y madres a los que no les importe lo que tengan que comunicar unos tutores/as, unos profesores, profesionales clave en la educación de nuestros hijos/as. Y cuesta creerlo porque después de 4 años en el centro, a cargo del AMPA, he sido testigo de la angustia de padres y madres (sobre todo madres) por problemas relacionados con el comportamiento de alumnos/as por los que se ha luchado lo imposible para sacarlos adelante.
El compromiso de las familias es escaso o nulo hasta que el hijo/a llega quejándose de que lo han castigado sin "razón", ha caído en una clase que no es de su agrado (porque sus amigos no están) o cuando el profesor le ha confiscado el móvil. No digo que estas cuestiones no sean importantes. De sobra sé por experiencia que todo lo que preocupa a un hijo/a se agarra al estómago como si de una gastroenteritis mala se tratara. Pero parece que los padres y madres hemos hecho de nuestras prioridades las de ellos/as y hay que recordar que niños/as cuyas edades oscilan entre 12 y 16 años (a veces poco más) no tienen madurez para saber cuáles son las razones importantes de una educación de la que dependerán qué y quienes llegarán a ser el resto de sus vidas.
¿Qué nos está pasando? ¿Por qué no queremos saber nada de cuestiones tan importantes como los planes de estudio o de funcionamiento del IES Europa, su trabajo en temas como convivencia y otros valores fundamentales en la vida (solidaridad, empatía, igualdad, tolerancia)?
He hablado con muchos padres y madres o los he oído hablar en tiendas o establecimientos y parece que el devenir diario nos mantiene muy ocupados para encima estar pendientes de cuál es el funcionamiento del centro donde sus hijos estudian, como es la educación y formación que en este lugar reciben. Y para aliviar este desentendimiento argumentan que son los profesores los que tienen que trabajar más para que su hijo/a aprenda en vez de tener tantas "vacaciones y tantos días blancos".
Entendería que si de verdad es esta la preocupación de los padres y madres, la plantearan, pero no en la calle, fuera del centro, sino en los consejos escolares, en las reuniones de tutorías, en el AMPA. Antes claro deberían informarse y participar en la vida del instituto en el que sus hijos/as sufrirán una de las transformaciones más importantes de su vida, la de la adolescencia, la del paso a estudios superiores, bien de Grado bien de Bachiller. En ellos elegirán de alguna manera parte de su futuro. Y si ésto no nos importa a los padres y madres, ¿qué nos puede importar?
Carmen González. representante del AMPA del IES Europa